Una camiseta de Michael Jordan se convierte en la más cara de la historia del deporte
El jersey que el astro de los Chicago Bulls utilizó en el tercer juego de las Finales de la NBA de 1998 fue subastado por 12.260.000 dólares, estableciendo un nuevo récord mundial para memorabilia deportiva.
Por Redacción Diario Latina · 2 de octubre de 2026 a las 12:04 p. m.

Una camiseta usada por Michael Jordan durante el tercer partido de las Finales de la NBA de 1998 fue vendida en una subasta por la cifra de $12.260.000 dólares, convirtiéndose en la pieza de memorabilia deportiva más cara jamás comercializada en una subasta pública.
La prenda corresponde a la serie final que los Chicago Bulls disputaron contra los Utah Jazz, la temporada que culminó con el llamado 'Last Dance', el último título de la era dorada del equipo dirigido por Phil Jackson. Esa campaña quedó inmortalizada años después en el documental homónimo que revivió el interés global por la figura de Jordan.
El monto alcanzado supera ampliamente ventas anteriores de objetos vinculados al jugador, y confirma una tendencia que viene consolidándose en los últimos años: los coleccionistas están dispuestos a pagar sumas multimillonarias por piezas con conexión directa a momentos históricos del deporte, especialmente si cuentan con autenticación rigurosa y procedencia verificable.
El mercado de la memorabilia deportiva se ha transformado en una clase de inversión alternativa para sectores de alto poder adquisitivo en Estados Unidos, donde casas de subastas especializadas compiten por consignar camisetas, balones, guantes y otros objetos asociados a leyendas como Jordan, Babe Ruth o Muhammad Ali.

Para la comunidad latina con capacidad de inversión, este tipo de operaciones resulta cada vez más relevante: coleccionistas y fondos privados en países como México, Colombia y Miami han comenzado a diversificar portafolios incluyendo arte, relojes de lujo y memorabilia deportiva como activos tangibles de revalorización.
La figura de Jordan trasciende lo estrictamente deportivo: su marca personal, asociada históricamente a Nike a través de la línea Air Jordan, sigue generando ingresos multimillonarios anuales, y cada subasta relacionada con su carrera funciona también como un termómetro del valor de su legado comercial.
Ventas récord similares se habían registrado en los últimos años con otras camisetas del propio Jordan, aunque ninguna había alcanzado una cifra de esta magnitud, lo que marca un nuevo techo para el mercado y genera expectativa sobre futuras subastas de piezas vinculadas a la dinastía de los Bulls.
El fenómeno también refleja un cambio generacional en el coleccionismo: compradores jóvenes, muchos de ellos provenientes del mundo de las criptomonedas y la tecnología, han ingresado con fuerza a este mercado, elevando los precios de objetos que antes circulaban en círculos más reducidos y tradicionales.
Mientras tanto, la herencia deportiva y cultural de Jordan continúa expandiéndose más allá de las canchas, consolidándolo como una de las figuras más rentables y reconocibles del deporte mundial, más de dos décadas después de su retiro.