Un cañón submarino frente a Mar del Plata reveló 57 especies desconocidas por la ciencia
Científicos del CONICET, junto a especialistas de América Latina y Europa, identificaron decenas de organismos nuevos y cinco géneros inéditos a casi 4.000 metros de profundidad en el Atlántico Sur.
Por Redacción Diario Latina · 2 de octubre de 2026 a las 6:03 a. m.

El fondo marino frente a las costas de Mar del Plata, Argentina, guardaba un tesoro biológico que recién ahora empieza a salir a la luz: un equipo de investigadores del CONICET, en conjunto con especialistas de distintos países de América Latina y Europa, identificó 57 especies nuevas para la ciencia en el llamado cañón submarino marplatense, una formación geológica que desciende hasta los 3.900 metros de profundidad.
El hallazgo no es menor: entre los organismos descubiertos, los científicos lograron clasificar cinco géneros completamente inéditos, es decir, grupos taxonómicos que no tenían registro previo en ninguna base de datos científica mundial. Este tipo de descubrimientos son excepcionales porque implican no solo nuevas especies dentro de familias conocidas, sino categorías biológicas enteras nunca antes documentadas.
El material que permitió estas identificaciones proviene de la campaña oceanográfica Talud Continental IV, una expedición que recorrió el margen continental argentino recolectando muestras de sedimentos, fauna bentónica y organismos de aguas profundas. Según trascendió, los investigadores ya anticiparon que revisarán ejemplares adicionales recolectados durante esa misma campaña, por lo que el número final de especies nuevas podría seguir creciendo en los próximos meses.
El cañón submarino de Mar del Plata es una de las estructuras geológicas más profundas y menos exploradas del Atlántico Sudoccidental. A diferencia de la plataforma continental, estos cañones funcionan como corredores naturales que canalizan nutrientes y sedimentos desde la costa hacia las profundidades oceánicas, generando ecosistemas únicos donde la presión, la oscuridad total y las bajas temperaturas moldean formas de vida muy distintas a las de aguas superficiales.

Para la comunidad científica, este tipo de hallazgos tiene un valor que va más allá de la curiosidad taxonómica. Cada nueva especie documentada aporta información sobre la biodiversidad marina profunda, un ecosistema que sigue siendo, en gran medida, un territorio inexplorado pese a cubrir la mayor parte del planeta. Se estima que los fondos oceánicos de más de 1.000 metros albergan una proporción enorme de especies aún sin describir.
Este tipo de investigaciones también resulta clave para América Latina, una región con costas extensas sobre el Atlántico y el Pacífico que concentra una biodiversidad marina significativa pero con recursos limitados para su estudio sistemático. Proyectos como Talud Continental dependen de la cooperación internacional y del financiamiento público a la ciencia, un factor que en los últimos años ha sido objeto de debate en varios países de la región, incluida Argentina.
La relevancia de este hallazgo también conecta con discusiones más amplias sobre la protección de los océanos. Tratados internacionales recientes, como el acuerdo de Alta Mar impulsado por Naciones Unidas, buscan justamente establecer marcos de conservación para zonas marítimas que, como el cañón submarino marplatense, quedan fuera de las jurisdicciones tradicionales de pesca y explotación de recursos, pero que resultan fundamentales para el equilibrio ecológico global.
Para la audiencia latinoamericana y la comunidad científica regional, el trabajo del CONICET en esta campaña reafirma el rol de los organismos públicos de investigación en la generación de conocimiento de frontera, en un contexto donde la ciencia básica suele competir por recursos con otras prioridades presupuestarias. La colaboración con instituciones europeas también subraya cómo este tipo de descubrimientos suele depender de redes de cooperación científica internacional.
Los equipos de investigación adelantaron que el análisis de las muestras continuará en los próximos meses, con la expectativa de publicar los resultados en revistas científicas especializadas y, eventualmente, incorporar formalmente las nuevas especies y géneros a los catálogos taxonómicos internacionales. El cañón submarino de Mar del Plata, de esta manera, se perfila como un punto de referencia para el estudio de la vida en aguas profundas del Atlántico Sur.