Otro error arbitral de Gariano reaviva la polémica con Central Córdoba
El árbitro, recientemente promovido a la nómina internacional, protagonizó una grave equivocación reglamentaria en el duelo entre Central Córdoba y Estudiantes, que perjudicó al "Ferroviario", club que mantiene un conflicto abierto con la conducción de la AFA.
Por Redacción Diario Latina · 11 de octubre de 2026 a las 6:03 a. m.

El fútbol argentino volvió a quedar en el centro de la polémica arbitral luego de que Andrés Gariano, uno de los jueces mejor posicionados en el escalafón nacional, cometiera un error reglamentario de magnitud durante el partido entre Central Córdoba y Estudiantes de La Plata. La situación generó un fuerte malestar en el entorno del equipo santiagueño, que considera haber sido perjudicado en un momento clave del encuentro.
Lo llamativo del episodio es que ocurre apenas después de que Gariano recibiera la distinción de árbitro con chapa internacional, un reconocimiento que lo habilita a dirigir partidos de competiciones continentales y que, en teoría, certifica un nivel de idoneidad superior al promedio de la categoría. La contradicción entre ese estatus y la burda equivocación cometida no pasó inadvertida para los medios especializados ni para los hinchas.
Central Córdoba no es un club cualquiera en este contexto: mantiene desde hace meses una relación tensa con la conducción de la AFA, encabezada por Claudio Tapia. Ese enfrentamiento, que incluye diferencias por decisiones institucionales y reclamos sobre el funcionamiento del arbitraje en el fútbol argentino, alimenta ahora las sospechas de un sector del hincha santiagueño sobre si el error fue simple impericia o algo más.
Más allá del caso puntual, el episodio reabre un debate instalado desde hace años en el ambiente futbolístico argentino: la falta de controles efectivos sobre el desempeño arbitral y la ausencia de consecuencias claras cuando se cometen errores reglamentarios graves, no apenas interpretativos. En muchas ligas de alto nivel, este tipo de faltas desencadena sanciones automáticas o suspensiones temporales, algo que en Argentina rara vez ocurre con la misma rigurosidad.
Para la audiencia latina que sigue el fútbol sudamericano desde Estados Unidos, estos episodios no son un dato menor: la Liga Profesional Argentina tiene una enorme base de seguidores en la diáspora, muchos de los cuales consumen el torneo a través de plataformas de streaming y aplicaciones especializadas. La transparencia y la credibilidad arbitral impactan directamente en el valor comercial y la confianza de los hinchas que siguen al fútbol argentino desde el exterior.
El sistema arbitral argentino ha sido blanco de críticas recurrentes en los últimos años, especialmente tras la implementación parcial y discontinua del VAR, cuya aplicación ha generado más controversia que certezas en ciertos casos límite. La inconsistencia en los criterios de aplicación, sumada a la falta de comunicación oficial sobre las decisiones, alimenta un clima de desconfianza generalizado hacia los organismos de control del fútbol local.
En el caso específico de Central Córdoba, el malestar se profundiza porque el club viene reclamando un trato equitativo frente a las instituciones de mayor peso político dentro de la AFA. Episodios como este terminan siendo utilizados como ejemplo de lo que consideran un patrón sistemático de perjuicios, más allá de que no exista, por el momento, ninguna prueba concreta de intencionalidad por parte de Gariano.
Desde el arbitraje, en tanto, no hubo hasta el momento una explicación pública detallada sobre lo sucedido, lo que también es señalado como parte del problema: la opacidad en la comunicación institucional cuando se producen errores de este tipo. La Comisión de Árbitros suele evaluar internamente estos casos, pero rara vez transparenta sus conclusiones ante la opinión pública.
El caso de Gariano se suma a una larga lista de controversias arbitrales que, lejos de resolverse con sanciones ejemplares, tienden a diluirse con el correr de las fechas. Mientras tanto, clubes como Central Córdoba insisten en que la credibilidad del torneo depende, en gran medida, de que este tipo de errores no se repita impunemente.