México sorprende con goleada a El Salvador y escala posiciones en la Copa Oro rumbo al Mundial 2026
Por Redacción Diario Latina · 29 de septiembre de 2026 a las 12:03 p. m. · Fuente: ESPN Deportes

La selección mexicana de fútbol dio un golpe de autoridad en su más reciente presentación al golear a El Salvador, un resultado que sorprendió incluso a su propio cuerpo técnico. El entrenador Luis Fernando Tena reconoció públicamente que el marcador final superó las expectativas que el propio plantel tenía antes del encuentro, en un partido correspondiente a la fase de grupos del certamen regional.
Con este triunfo contundente, México logró escalar a la segunda posición del Grupo B, un movimiento que se explica exclusivamente por la diferencia de goles acumulada frente a rivales directos como Jamaica, Honduras y el propio El Salvador. En competencias cortas como esta, donde los puntos suelen repartirse de manera pareja entre selecciones de nivel similar, el gol diferencia se convierte en un factor determinante para definir el orden de la tabla y, eventualmente, el camino hacia la siguiente ronda.
Las declaraciones de Tena reflejan un patrón habitual en el fútbol de selecciones: la dificultad de anticipar resultados abultados incluso cuando el favoritismo teórico está de un lado. El propio técnico explicó que, más allá de la superioridad esperada sobre el combinado salvadoreño, la magnitud de la victoria fue una sorpresa que obliga a reevaluar el rendimiento colectivo del equipo de cara a los siguientes compromisos.
Para la afición mexicana, tanto en el territorio nacional como en la vasta comunidad de aficionados radicada en Estados Unidos, este tipo de resultados tiene un peso especial. El fútbol mexicano cuenta con una de las bases de seguidores más grandes y fieles dentro de la comunidad latina estadounidense, con estadios llenos en ciudades como Los Ángeles, Chicago y Houston cada vez que la selección disputa partidos en suelo norteamericano.

El contexto de esta competencia resulta especialmente relevante porque forma parte del ciclo de preparación rumbo a citas mayores en el calendario internacional. Las selecciones de Concacaf utilizan estos torneos regionales no solo para definir campeones continentales, sino también para acumular ranking, foguear jugadores jóvenes y ajustar esquemas tácticos de cara a compromisos de mayor exigencia, como las eliminatorias mundialistas.
Históricamente, el cruce entre México y las selecciones centroamericanas ha sido favorable para el conjunto azteca, aunque no exento de sorpresas. El Salvador, Honduras y otras federaciones de la región han logrado, en distintas ocasiones, resultados inesperados ante potencias como México, lo que añade un componente de incertidumbre a cada enfrentamiento y explica en parte el asombro manifestado por Tena tras el resultado.
La diferencia de goles como criterio de desempate cobra particular relevancia en la recta final de la fase de grupos, cuando varios equipos pueden terminar empatados en puntos. Por eso, goleadas como la conseguida ante El Salvador no solo aportan tres puntos, sino que además fortalecen la posición de un equipo frente a escenarios de definición ajustada, algo que el cuerpo técnico mexicano tiene muy presente en su planificación.
De cara a los próximos partidos, el reto para Tena y su plantel será sostener el nivel mostrado y no relajarse pese a la ventaja obtenida en la tabla. Mantener la solidez defensiva y la contundencia ofensiva que produjo este resultado amplio será clave para asegurar el liderato del grupo o, al menos, una clasificación cómoda a la siguiente fase del torneo.
Para la comunidad latina que sigue de cerca el fútbol mexicano desde territorio estadounidense, cada avance de la selección en este tipo de competencias reafirma el vínculo emocional y cultural con el equipo nacional, un fenómeno que trasciende lo deportivo y se convierte en un punto de encuentro identitario para millones de aficionados fuera de México.