La Casa Blanca ordena reemplazar el término "Inteligencia Artificial" por "Súper Inteligencia" en el gobierno federal
Por Redacción Diario Latina · 30 de septiembre de 2026 a las 12:03 a. m. · Fuente: Infobae

El presidente Donald Trump ordenó a las agencias del gobierno federal de Estados Unidos reemplazar el término 'Inteligencia Artificial' por 'Súper Inteligencia' en todos los documentos, comunicados y sistemas oficiales, según trascendió en las últimas horas. La medida, de carácter administrativo, busca redefinir el discurso público sobre la tecnología que domina la agenda económica y geopolítica global.
Aunque se trata de un cambio semántico, la decisión no es menor: implica que organismos como el Departamento de Defensa, el Departamento de Comercio y agencias regulatorias deberán adaptar su vocabulario oficial en informes, licitaciones y comunicaciones públicas. La orden se inscribe dentro de la estrategia de la Casa Blanca de posicionar a Estados Unidos como líder indiscutido en la carrera tecnológica.
El término 'Súper Inteligencia' —o 'superintelligence' en inglés— ha sido utilizado en el ámbito académico y empresarial para describir sistemas de IA que superarían las capacidades cognitivas humanas en prácticamente todas las áreas. Su adopción oficial por parte del gobierno estadounidense marca un giro retórico que busca transmitir ambición tecnológica más que precisión técnica.
Para la audiencia latina en Estados Unidos, muchos de ellos profesionales vinculados a los sectores de tecnología y negocios, este tipo de decisiones no son simbólicas: definen el marco regulatorio y discursivo bajo el cual operarán empresas, startups y organismos públicos en los próximos años. El lenguaje oficial suele anticipar cambios en políticas de inversión, financiamiento y regulación.
La administración Trump ha impulsado desde su regreso al poder una agenda de desregulación tecnológica, contraponiéndola a los marcos más restrictivos que se debaten en la Unión Europea. Este cambio de nomenclatura podría interpretarse como parte de esa estrategia: presentar a Estados Unidos como el país que no solo desarrolla inteligencia artificial, sino que aspira a superarla con una versión más ambiciosa y menos regulada.
El debate sobre cómo nombrar y regular la inteligencia artificial no es exclusivo de Washington. Gobiernos de América Latina, desde México hasta Argentina, han comenzado a diseñar sus propios marcos normativos, muchas veces tomando como referencia las decisiones que toma Estados Unidos, dado su peso en el desarrollo de estas tecnologías y su influencia sobre las corporaciones que operan en la región.
Para las empresas latinoamericanas y los profesionales latinos que trabajan en el ecosistema tecnológico estadounidense, estos cambios de terminología pueden traducirse en ajustes concretos: desde la forma en que se redactan contratos y propuestas gubernamentales, hasta cómo se comunican los riesgos y beneficios de la IA ante inversores y reguladores.
Especialistas en política tecnológica señalan que este tipo de gestos discursivos suelen preceder a anuncios más concretos sobre inversión pública en infraestructura de cómputo, chips y centros de datos, áreas donde Estados Unidos compite directamente con China por el liderazgo global. La carrera por la 'súper inteligencia' podría convertirse en el nuevo eje de la disputa geopolítica de esta década.
Hasta el momento, no se han detallado sanciones ni plazos específicos para que las agencias completen la actualización de su lenguaje oficial, aunque se espera que la implementación sea gradual y que genere ajustes en manuales de estilo, sitios web gubernamentales y documentos regulatorios en los próximos meses.