Grounding: qué es, qué beneficios tiene y cómo se hace paso a paso
Caminar descalzo sobre pasto, arena o tierra se volvió tendencia de bienestar. Qué dice la ciencia, cómo practicarlo en casa y qué cuidados tener.
Por Redacción Diario Latina · 5 de octubre de 2026 a las 3:15 p. m.

Sacarse los zapatos y pisar el pasto. De eso se trata, en esencia, el grounding, una práctica de bienestar que se volvió tendencia en redes sociales y que también se conoce como earthing o “conexión a tierra”. Es gratis, no requiere equipo y se puede hacer en cualquier parque o playa. Pero conviene saber qué se le puede pedir y qué no.
Qué es el grounding
El grounding consiste en poner el cuerpo en contacto directo con la superficie de la tierra: caminar descalzo sobre pasto, arena o tierra, sentarse o acostarse en el suelo, trabajar el jardín con las manos o meterse al mar o a un lago.
Quienes lo promueven sostienen que la Tierra tiene una carga eléctrica natural y que ese contacto ayuda a “equilibrar” la del cuerpo. Esa explicación es una hipótesis: no está demostrada.
Qué beneficios se le atribuyen
A la práctica se le adjudican varios efectos: menos estrés, mejor sueño, menos dolor e inflamación y mejor estado de ánimo.
Qué dice la ciencia
Aquí hay que ser claros: la evidencia todavía es limitada. Existen estudios que encontraron mejoras en el sueño, el estrés y algunos marcadores de inflamación, pero la mayoría se hizo con pocos participantes y varios fueron financiados por empresas que venden productos de earthing.
La Cleveland Clinic, uno de los centros médicos más reconocidos de Estados Unidos, lo resume así: es probable que el grounding tenga algunos beneficios físicos y mentales, pero no cura enfermedades ni reemplaza un tratamiento médico.
Lo que sí está mejor estudiado es lo que viene incluido en la práctica: pasar tiempo al aire libre, moverse, bajar el ritmo y prestar atención al momento presente. Todo eso tiene efectos comprobados sobre el estrés y el ánimo, con o sin zapatos.
Cómo se hace, paso a paso
1. Elegí una superficie natural. Pasto, arena, tierra o piedra. El asfalto, la madera y los pisos de interior no cuentan.
2. Revisá el suelo antes de pisar. Que no haya vidrios, espinas, hormigueros ni basura, y que no esté demasiado caliente.
3. Descalzate y empezá de a poco. Con 10 a 20 minutos alcanza para empezar. Podés caminar despacio, quedarte parado o sentarte con las plantas de los pies apoyadas.
4. Sumá la respiración. Respirá lento y prestá atención a lo que sentís en los pies: la temperatura, la textura, la humedad. Dejá el celular en el bolsillo.
5. Hacelo seguido. Como cualquier hábito, se nota más cuando se repite: unos minutos varias veces por semana valen más que una hora cada tanto.
Si no tenés un espacio verde cerca, también sirve cuidar plantas con las manos en la tierra o caminar por la orilla del mar. En el mercado se venden mantas y sábanas de grounding para usar dentro de casa; son la parte de la tendencia con menos respaldo, así que no hace falta comprarlas para probar la práctica.

Qué cuidados tener
Si tenés diabetes o poca sensibilidad en los pies, consultá a tu médico antes: una herida pequeña puede pasar inadvertida y complicarse. Lo mismo si tenés lastimaduras abiertas.
Evitá el pasto recién fumigado y las zonas donde pueda haber excremento de animales.
En zonas con garrapatas, revisate los pies y las piernas al terminar.
Nunca lo hagas al aire libre durante una tormenta eléctrica.
Y mantené al día la vacuna antitetánica, que se refuerza cada diez años.
El otro “grounding”: la técnica para la ansiedad
En psicología, la palabra grounding se usa también para otra cosa: ejercicios para “volver al presente” cuando aparece la ansiedad o un pensamiento que no para. No hace falta estar descalzo ni al aire libre.
El más conocido es el 5-4-3-2-1. Consiste en nombrar, despacio y en orden:
5 cosas que ves. 4 cosas que podés tocar. 3 sonidos que escuchás. 2 olores. 1 sabor.
Al obligar a la mente a concentrarse en los sentidos, el ejercicio ayuda a cortar la espiral de pensamientos. Es una herramienta que usan muchos terapeutas y que se puede hacer en cualquier lugar, en un par de minutos.
En resumen
El grounding es una práctica segura, gratuita y fácil de probar, y puede ser una buena excusa para pasar más tiempo afuera y bajar un cambio. Lo que no conviene es esperar de ella lo que no puede dar: si el estrés, el insomnio o el dolor se sostienen en el tiempo, lo indicado es consultar a un profesional de la salud.