Brasil en Florida
Flávio Bolsonaro reaparece en la CPAC de Mar-a-Lago tras dejar Brasil
El senador brasileño, derrotado por Lula da Silva en el balotaje del 25 de octubre e investigado por la Corte Suprema de su país, tiene previsto hablar este jueves en la gala del foro conservador en la residencia de Donald Trump en Palm Beach.
Por Redacción Diario Latina · 5 de noviembre de 2026 a las 11:29 a. m.

El senador Flávio Bolsonaro tiene previsto hablar este jueves 5 de noviembre en la cena de gala de la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC), que se celebra en Mar-a-Lago, el club privado de Donald Trump en Palm Beach, Florida. La CPAC confirmó su participación el miércoles en su cuenta de X. Sería su primera aparición pública desde que salió de Brasil, días después de perder las elecciones presidenciales frente a Luiz Inácio Lula da Silva.
La cena está programada entre las 6 p.m. y las 10 p.m., hora local, dentro de la conferencia que se realiza del 4 al 7 de noviembre. Los organizadores no informaron a qué hora hablará ni de qué temas. Flávio compartirá el programa con el actor Jim Caviezel, que interpreta a Jair Bolsonaro en la película Dark Horse. Su hermano, el exdiputado Eduardo Bolsonaro, también figura entre los oradores de la conferencia. La presencia de Trump en la cena no está confirmada.
Una derrota ajustada y una salida polémica
Lula fue reelegido en la segunda vuelta del 25 de octubre con el 51,79 % de los votos válidos, frente al 48,21 % de Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal (PL). La diferencia fue de más de 4,4 millones de votos. Flávio había ganado la primera vuelta del 4 de octubre y, tras el balotaje, se negó a reconocer la derrota y denunció fraude sin presentar pruebas.
En paralelo, la Corte Suprema de Brasil (STF) le ordenó entregar sus pasaportes y le prohibió salir del país. El tribunal lo investiga por presunta corrupción, lavado de dinero y evasión fiscal, acusaciones que él niega. Según la autoridad migratoria argentina, Flávio cruzó a la Argentina el martes 27 de octubre por la noche con su esposa y sus dos hijas. Desde allí tomó un vuelo privado con destino declarado a Guayaquil, Ecuador, y aterrizó el miércoles 28 de octubre en el aeropuerto ejecutivo de Opa-locka, en Miami. El juez Alexandre de Moraes había ordenado cancelar sus pasaportes antes de que entrara a Estados Unidos.
Trump dijo que aprobó su entrada y llamó a Flávio y a su familia "buena gente". El secretario de Estado, Marco Rubio, negó que Washington haya ayudado a organizar la salida de Brasil, aunque reconoció que el presidente decidió permitirle entrar. Trump también afirmó que el senador puede quedarse en el país "el tiempo que quiera".
La reacción de Lula y el peso del caso judicial
Lula calificó la salida de Flávio como "vergonzosa". "Lamento que se haya ido de Brasil, porque podría haberse quedado aquí y demostrado que las acusaciones no son ciertas", dijo el presidente, según la agencia AP. También afirmó que "quien no debe, no teme".
El caso se suma a la situación de su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, que cumple prisión domiciliaria por una condena de 27 años por intentar un golpe de Estado tras perder las elecciones de 2022 contra Lula. Además, la Policía Federal investiga el financiamiento de Dark Horse: encontró mensajes en los que Flávio trataba con el exbanquero Daniel Vorcaro, del Banco Master, la búsqueda de fondos para la película. El senador admitió que buscó financiamiento privado, pero niega cualquier irregularidad.
Qué significa para Florida y qué sigue
La llegada de Flávio a Florida, hogar de una numerosa comunidad brasileña, repite un patrón conocido: tras su derrota de 2022, Jair Bolsonaro también se instaló en ese estado y volvió a Brasil tres meses después. La presencia del senador en el sur de Florida, y ahora en el escenario de Mar-a-Lago, lleva la pelea política brasileña directamente a la comunidad de inmigrantes y pone a prueba la relación entre Washington y el gobierno de Lula.
Lo que diga esta noche servirá para medir si Flávio busca encabezar desde el exterior la oposición a Lula y cuánto respaldo le da el entorno de Trump. Mientras tanto, la investigación en la Corte Suprema sigue abierta en Brasil.