Fenómeno de "El Niño" intensifica lluvias en Argentina: alertan por inundaciones y riesgo climático regional
El Servicio Meteorológico Nacional prevé que el fenómeno climático alcance en los próximos meses una intensidad "fuerte o muy fuerte", con alto riesgo de anegamientos en varias provincias. En Paraguay, una violenta granizada ya dejó destrozos materiales.
Por Redacción Diario Latina · 4 de octubre de 2026 a las 3:01 p. m.

El Servicio Meteorológico Nacional de Argentina encendió las alarmas ante la llegada del fenómeno conocido como Súper Niño 2026, que según las proyecciones oficiales alcanzará en el país una intensidad calificada como "fuerte o muy fuerte". El organismo advirtió que varias provincias deberán prepararse para un escenario de lluvias intensas y un alto riesgo de inundaciones en las próximas semanas.
El fenómeno, asociado al calentamiento anómalo de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, altera los patrones de circulación atmosférica y suele traducirse en un marcado exceso de precipitaciones sobre el centro y norte de Sudamérica. Las autoridades argentinas ya trabajan en la actualización de protocolos de emergencia y en el monitoreo de cuencas hídricas sensibles, en particular en zonas que históricamente han sufrido anegamientos severos.
La situación regional ya mostró su cara más dura en Paraguay, donde una granizada de gran magnitud causó destrozos materiales de consideración en los últimos días. El episodio funciona como un anticipo de la volatilidad climática que se espera para los próximos meses en el Cono Sur, a medida que el fenómeno se consolide.
El Niño es un evento climático cíclico que se repite cada pocos años y que, a diferencia de su contraparte La Niña (asociada a sequías en la región), suele traer consigo un incremento sustancial de las lluvias en el sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y el centro-este de Argentina. Los especialistas en climatología coinciden en que su intensidad este año podría ubicarse entre las más altas registradas en las últimas décadas, lo que eleva la preocupación de los organismos de gestión de riesgo.
Para la comunidad latinoamericana, este tipo de fenómenos no es un dato menor: históricamente, los episodios de El Niño han impactado de lleno en la producción agrícola, en la infraestructura urbana y en la vida cotidiana de millones de personas en países como Argentina, Paraguay, Uruguay, Perú y Ecuador. Las pérdidas económicas derivadas de inundaciones y cosechas afectadas suelen trasladarse a los precios de alimentos, un efecto que también puede sentirse en las góndolas de Estados Unidos, donde buena parte de los productos agroindustriales latinoamericanos llegan como insumos o materia prima.
En Argentina, las provincias del litoral —entre ellas Santa Fe, Entre Ríos y Corrientes— figuran entre las que más atención reciben por parte de los meteorólogos, dado su historial de crecidas de ríos y saturación de suelos ante lluvias prolongadas. También se monitorea de cerca la región pampeana, clave para la producción agrícola del país, donde un exceso hídrico puede comprometer siembras y cosechas en plena temporada.
El Servicio Meteorológico Nacional remarcó que el fenómeno irá ganando fuerza progresivamente hasta alcanzar su pico máximo en los próximos meses, por lo que recomendó a la población de las zonas de riesgo seguir de cerca los partes diarios y las alertas tempranas emitidas por Defensa Civil y organismos provinciales.
Más allá del impacto inmediato sobre la infraestructura y la seguridad de los vecinos, los expertos en cambio climático señalan que la creciente intensidad de estos ciclos —tanto de El Niño como de La Niña— se vincula con el calentamiento global, que amplifica la variabilidad climática natural. Esto implica que fenómenos antes considerados excepcionales podrían volverse más frecuentes y severos en los próximos años, un dato que preocupa tanto a gobiernos como a sectores productivos de toda la región.