El secreto del chef Dabiz Muñoz para un huevo frito perfecto: fuego alto y mucho aceite
Por Redacción Diario Latina · 26 de septiembre de 2026 a las 9:02 p. m. · Fuente: Marca
El chef español Dabiz Muñoz, dueño del restaurante DiverXO y considerado por varias listas internacionales como el mejor cocinero del mundo, sorprendió al detenerse en uno de los platos más simples de cualquier cocina: el huevo frito. Para una audiencia latina que sigue de cerca las tendencias gastronómicas globales y que encuentra en la cocina española una referencia constante, sus declaraciones tienen un atractivo especial: el contraste entre la alta cocina de vanguardia y un gesto doméstico que se repite todos los días en millones de hogares.
Según explicó Muñoz, freír un huevo 'se puede hacer muy bien o muy mal', una frase que resume su filosofía sobre la técnica culinaria: no hay preparación demasiado sencilla como para no merecer atención y rigor. El chef sostiene que la diferencia entre un huevo frito mediocre y uno excepcional está en detalles que muchos cocineros caseros pasan por alto.
La clave, de acuerdo con su método, combina fuego vivo y abundante aceite. Esta combinación permite que la clara se fría rápidamente y forme una textura crujiente en los bordes —la llamada 'puntilla'— mientras la yema conserva su cremosidad interior sin cocinarse en exceso. Es una técnica que exige temperatura alta desde el primer segundo, algo que contrasta con la costumbre habitual de freír a fuego moderado para evitar salpicaduras.
El resultado que busca Muñoz es un huevo con dos texturas bien diferenciadas: una superficie dorada y crocante, y un centro líquido que se rompe al cortarlo. Esa dualidad, según los expertos culinarios, es precisamente lo que distingue a un huevo frito de restaurante de uno preparado sin técnica en una sartén doméstica.
Este tipo de revelaciones de chefs de renombre sobre técnicas básicas se ha vuelto un género propio dentro del periodismo gastronómico y las redes sociales, donde cocineros con estrellas Michelin comparten trucos aplicables a la cocina de todos los días. Para el público, el atractivo está en la posibilidad de acercar la sofisticación de la alta cocina a la mesa familiar sin necesidad de ingredientes costosos ni equipamiento profesional.
DiverXO, el restaurante insignia de Muñoz en Madrid, ostenta tres estrellas Michelin y es reconocido por su propuesta de fusión entre la cocina española, asiática y de autor, con platos que rompen las convenciones tradicionales. Ese perfil de creatividad extrema hace aún más llamativo que el chef dedique tiempo a hablar sobre un plato tan cotidiano como el huevo frito, presente en las mesas de España y América Latina por igual.
El huevo frito, de hecho, es un plato transversal en la gastronomía hispanoamericana: desde los huevos rancheros mexicanos hasta el infaltable huevo frito sobre el arroz en varios países sudamericanos, o los populares 'huevos rotos' españoles, la preparación atraviesa fronteras y clases sociales. Que un referente culinario global se detenga en su técnica reafirma la idea de que la gastronomía de calidad no depende solo de ingredientes exclusivos, sino de la ejecución precisa de lo básico.
Para la comunidad latina en Estados Unidos, cada vez más interesada en experiencias gastronómicas premium y en la figura de chefs internacionales como referentes culturales, este tipo de contenido también alimenta una tendencia de consumo: la de aprender de los grandes nombres de la cocina a través de redes sociales y entrevistas, en un momento en que la gastronomía española vive un auge de popularidad en ciudades como Miami, Nueva York y Los Ángeles.
Más allá de la anécdota puntual, la declaración de Muñoz funciona como recordatorio de un principio central de la cocina profesional: la técnica y el control del fuego son tan determinantes como los ingredientes. En un contexto donde la alta cocina busca constantemente nuevas formas de conectar con el público masivo, estas lecciones simples se han convertido en una vía efectiva para acercar a los grandes chefs a la vida cotidiana de sus seguidores.