El fenómeno El Niño agrava la crecida de los ríos en el litoral argentino
Lluvias extraordinarias en Brasil y la apertura de compuertas en represas binacionales elevaron el nivel de los ríos Paraná y Uruguay, obligando a los vecinos de Corrientes a prepararse para una inundación de magnitud histórica.
Por Redacción Diario Latina · 15 de octubre de 2026 a las 12:02 a. m.

La provincia de Corrientes, en el litoral argentino, enfrenta una situación de alerta hídrica que crece día a día y que podría derivar en una de las inundaciones más severas de los últimos años. El fenómeno climático conocido como El Niño, que altera los patrones de lluvia en gran parte de Sudamérica, es señalado como el principal responsable de las precipitaciones extraordinarias que vienen golpeando a la región.
Aunque la noticia tiene epicentro en Argentina, su desarrollo interesa también a la comunidad latina en Estados Unidos, donde miles de argentinos y paraguayos con familiares en la zona siguen de cerca la evolución del fenómeno, además de representar un caso de estudio sobre cómo El Niño impacta de manera transnacional en toda América Latina.
El detonante inmediato de la crisis fue la caída de lluvias extraordinarias en Brasil, que saturaron las cuencas que alimentan los grandes ríos de la región. Como consecuencia directa, las autoridades debieron habilitar la apertura de compuertas en las centrales hidroeléctricas de Itaipú y Yacyretá, dos de las represas más grandes de Sudamérica, compartidas entre Brasil, Paraguay y Argentina.
Esa decisión técnica, necesaria para evitar daños mayores en las propias represas, tuvo un efecto inmediato aguas abajo: el río Paraná superó los 5 metros de altura a la altura de Bella Vista, en el interior correntino, un nivel que ya comenzó a reducir de manera notoria la superficie de las playas ribereñas utilizadas habitualmente por los vecinos.

La situación es aún más crítica en Paso de los Libres, ciudad fronteriza con Brasil, donde el río Uruguay ya superó el nivel de evacuación establecido por los organismos de defensa civil. Esto implica que las autoridades locales deben activar protocolos de traslado de familias que viven en zonas bajas, un procedimiento que se repite cada vez que el río alcanza esa cota crítica.
El fenómeno de El Niño se produce por un calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, que modifica la circulación atmosférica global y suele traducirse en lluvias más intensas en el sur de Brasil, Uruguay, Paraguay y el litoral argentino. Los científicos monitorean su intensidad desde hace meses, anticipando un escenario de precipitaciones por encima del promedio histórico.
Las cuencas de los ríos Paraná y Uruguay son, además, un eje económico clave para la región: por ellas circula buena parte de la producción agrícola y energética de Argentina, Paraguay y Brasil. Una crecida de esta magnitud no solo pone en riesgo viviendas, sino que también puede afectar la navegación comercial y la generación de energía en el corto plazo.
Para los vecinos de Corrientes, la experiencia de inundaciones históricas no es nueva: la provincia ha sufrido eventos similares en décadas pasadas, lo que llevó a desarrollar sistemas de alerta temprana y protocolos de evacuación más organizados. Sin embargo, la combinación actual de lluvias en Brasil y la gestión de represas binacionales genera una incertidumbre adicional sobre hasta dónde seguirá subiendo el agua.
Las autoridades de Defensa Civil continúan monitoreando la evolución de los ríos en tiempo real, mientras se recomienda a los habitantes de zonas ribereñas mantenerse atentos a los comunicados oficiales. El caso vuelve a poner en agenda la necesidad de una coordinación regional más estrecha entre los países que comparten estas cuencas hidrográficas, especialmente en años marcados por fenómenos climáticos extremos como El Niño.