Capturan en Cusco a prófugo brasileño buscado por asesinato y feminicidio agravado
Por Redacción Diario Latina · 26 de septiembre de 2026 a las 3:04 a. m. · Fuente: Infobae

La Policía Nacional del Perú logró la captura de un ciudadano requerido por las autoridades de Brasil, acusado de los delitos de asesinato y feminicidio agravado. El hombre permanecía prófugo desde enero de 2024, cuando habría cometido el crimen que motivó su búsqueda internacional.
El operativo se desarrolló en el distrito de San Mateo, ubicado en la provincia cusqueña de Chumbivilcas, una zona rural y de difícil acceso en la región andina del Perú. La localización del prófugo en un área tan alejada de los centros urbanos evidencia las estrategias que suelen emplear los fugitivos internacionales para evadir a la justicia, buscando refugio en territorios de bajo control institucional.
La detención se concretó gracias a una alerta roja de Interpol, el mecanismo de cooperación policial internacional más utilizado para localizar a personas buscadas por delitos graves en distintos países. Este tipo de alertas permite a las policías de los países miembros identificar y arrestar a sospechosos que cruzan fronteras, y constituye una de las herramientas más efectivas contra la impunidad transnacional.
El caso pone nuevamente en el centro de la conversación regional la cooperación entre los países de América Latina en materia de seguridad y justicia. La capacidad de Brasil y Perú para coordinar acciones policiales, compartir información de inteligencia y ejecutar capturas efectivas resulta clave en una región donde la movilidad de personas buscadas por delitos violentos entre países vecinos es un desafío constante para las fuerzas del orden.
El feminicidio es una de las problemáticas más urgentes en América Latina, una de las regiones del mundo con las tasas más altas de violencia de género. Organismos internacionales han señalado reiteradamente la necesidad de fortalecer los sistemas judiciales y policiales para garantizar que los responsables de estos crímenes no eludan la justicia, incluso cuando intentan huir a otros países.
La red de alertas rojas de Interpol conecta a 196 países miembros y ha sido fundamental en la captura de fugitivos vinculados a delitos que van desde el narcotráfico hasta crímenes violentos como el que motivó este caso. Cada alerta incluye información biométrica, antecedentes judiciales y datos de identificación que las policías locales utilizan para rastrear a los sospechosos, incluso en zonas remotas como la sierra cusqueña.
Para la comunidad latina, tanto en la región como en Estados Unidos, este tipo de casos refuerza la importancia de los mecanismos de cooperación judicial internacional, especialmente en un contexto migratorio donde las fronteras entre países latinoamericanos —y hacia Norteamérica— son frecuentemente utilizadas por quienes buscan escapar de procesos penales pendientes en sus países de origen.
Las autoridades peruanas no han detallado aún los pasos procesales que seguirán tras la captura, aunque se espera que el detenido sea trasladado y puesto a disposición de las autoridades brasileñas mediante los mecanismos de extradición correspondientes, un proceso que suele involucrar negociaciones diplomáticas y judiciales entre ambos países.
El caso también resalta el rol de las comunidades rurales en la detección de personas buscadas, ya que muchas veces son los propios pobladores o las autoridades locales quienes alertan sobre la presencia de individuos sospechosos en sus territorios, colaborando de manera indirecta con las fuerzas de seguridad nacionales e internacionales.