Briatore admite errores de Alpine tras el reclamo de Colapinto en Malasia
El asesor ejecutivo de Alpine reconoció fallas estratégicas en el Gran Premio de Malasia, tras las quejas públicas de Franco Colapinto por las decisiones del equipo en pista.
Por Redacción Diario Latina · 4 de octubre de 2026 a las 3:01 p. m.

Flavio Briatore, asesor ejecutivo de Alpine, realizó una fuerte autocrítica tras el Gran Premio de Malasia, donde el equipo volvió a mostrar falencias estratégicas que generaron el enojo del piloto argentino Franco Colapinto. 'No estuvimos a la altura', admitió el histórico dirigente italiano, en una de las declaraciones más directas que se le recuerdan desde su regreso a la Fórmula 1.
La polémica se desató en el circuito de Sepang, donde las decisiones tomadas desde el muro de boxes no lograron sacar el máximo provecho del fin de semana para el equipo francés. Colapinto, que había mostrado un buen ritmo en algunos tramos de la carrera, expresó su malestar por la estrategia elegida, en una señal más de la tensión que atraviesa el equipo en esta etapa de la temporada.
La autocrítica de Briatore no es un dato menor: se trata de una de las figuras más influyentes dentro de la estructura de Alpine, con peso directo en las decisiones deportivas y de gestión del equipo. Su reconocimiento público de que 'no se tomaron las decisiones acertadas' expone una crisis que excede lo puramente técnico y pone en el centro de la escena el funcionamiento interno de la escudería.
El resultado en Malasia tuvo además un costo concreto en la tabla de posiciones: Racing Bulls amplió su ventaja en el campeonato de constructores hasta los 22 puntos, consolidando una diferencia que complica las aspiraciones de Alpine de mejorar su ubicación en el cierre de la temporada. Cada punto perdido por errores de estrategia se traduce en un retroceso competitivo cada vez más difícil de revertir.

Para entender la relevancia de este episodio hay que considerar el contexto más amplio: la Fórmula 1 vive, desde hace algunas temporadas, un crecimiento sostenido de audiencia en Estados Unidos y América Latina, impulsado en parte por producciones audiovisuales y por la irrupción de pilotos jóvenes que generan identificación regional, como es el caso de Colapinto.
La llegada del piloto argentino a un equipo de punta como Alpine despertó un interés inusitado entre el público hispanohablante, que sigue de cerca cada carrera y cada decisión estratégica como parte de una narrativa que trasciende lo deportivo. Las audiencias latinas en Miami, Austin y otras ciudades con gran presencia hispana se han sumado masivamente al fenómeno de la F1 en los últimos años, en sintonía con el calendario que incluye ya tres carreras en territorio estadounidense.
En ese marco, los roces entre Colapinto y la dirigencia de Alpine adquieren una dimensión adicional, ya que el desempeño del piloto es observado con particular atención por una comunidad que lo adoptó como referente. Cualquier tensión interna en el equipo repercute directamente en las expectativas de un público que sigue de cerca su carrera como símbolo de representación latina en una disciplina históricamente dominada por Europa.
La palabra de Briatore, lejos de minimizar el conflicto, parece apuntar a un reconocimiento institucional de que el equipo necesita corregir el rumbo si pretende sostener a largo plazo tanto su competitividad deportiva como el interés comercial que genera contar con un piloto de la popularidad de Colapinto. La gestión de ese equilibrio será clave en las próximas citas del calendario.
Con la temporada entrando en su recta final, la pelea por el campeonato de constructores sigue abierta entre varios equipos de la zona media de la tabla, y cada carrera se vuelve determinante. Alpine deberá resolver rápidamente sus problemas de estrategia si quiere evitar que la diferencia con Racing Bulls siga creciendo antes del cierre del año.