Acusan a trabajadora social de Florida de robar $99,000 a pacientes con demencia
Por Redacción Diario Latina · 29 de septiembre de 2026 a las 12:03 p. m. · Fuente: El Nuevo Herald

Una trabajadora social del sur de la Florida fue acusada formalmente de sustraer cerca de $99,000 dólares de las cuentas de pacientes que padecían demencia, en un caso que reabre el debate sobre la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a quienes deberían protegerlos.
Según la investigación reportada por El Nuevo Herald, la mujer habría utilizado durante varios años la cuenta bancaria de al menos una paciente para cubrir gastos personales a través de una tarjeta de crédito vinculada a esos fondos, aprovechando la confianza y el acceso que le otorgaba su rol profesional.
El esquema, de acuerdo con lo detallado por las autoridades, no habría sido un hecho aislado sino un patrón sostenido en el tiempo, lo que permitió que la suma sustraída alcanzara cifras significativas antes de ser detectada. Este tipo de fraudes suele salir a la luz recién cuando un familiar o una institución financiera audita movimientos inusuales en la cuenta.
El caso ocurre en una región con una de las poblaciones de adultos mayores más grandes de Estados Unidos, donde miles de familias latinas dependen de cuidadores, trabajadores sociales y agencias de salud a domicilio para atender a parientes con condiciones cognitivas como el Alzheimer o distintos tipos de demencia.
La explotación financiera de personas mayores es, según especialistas en abuso a ancianos, una de las formas de maltrato menos denunciadas en Estados Unidos, ya que las víctimas muchas veces no logran identificar el fraude debido a su propio deterioro cognitivo, o no cuentan con familiares cercanos que supervisen sus finanzas.

Para la comunidad latina en Florida, este tipo de casos golpea de manera particular: muchas familias inmigrantes confían el cuidado de sus adultos mayores a agencias de home health care o trabajadores sociales cuando no pueden costear residencias privadas o no tienen tiempo disponible por sus jornadas laborales, lo que profundiza la dependencia hacia terceros de confianza.
Las autoridades de Florida han reforzado en los últimos años los controles sobre licencias de trabajadores sociales y agencias de cuidado, exigiendo verificaciones de antecedentes y auditorías más frecuentes, aunque expertos coinciden en que los mecanismos de supervisión siguen siendo insuficientes frente al crecimiento de la población mayor de 65 años en el estado.
El caso de la acusada, cuya identidad trascendió a través del reporte judicial, se suma a una serie de investigaciones recientes en el condado sobre fraude financiero a adultos mayores, un fenómeno que preocupa cada vez más a legisladores estatales que buscan endurecer las penas para este tipo de delitos.
Organizaciones de defensa de los derechos de los ancianos recomiendan a las familias establecer alertas bancarias, revisar periódicamente los extractos de cuenta y, cuando sea posible, designar a más de una persona con acceso supervisado a las finanzas de un familiar diagnosticado con demencia, como medidas preventivas frente a este tipo de abusos.
El proceso judicial contra la trabajadora social continúa su curso en los tribunales del sur de la Florida, donde se espera que se determinen los cargos formales y la magnitud total de los fondos presuntamente sustraídos a lo largo de los años.