10/08/2026
La alcaldía de Rioblanco, en el centro de Colombia, fue atacada este domingo 9 de agosto con drones y disparos, en un nuevo episodio de violencia que genera preocupación entre las autoridades y la población. El ataque no dejó víctimas debido a que ocurrió durante un día no laborable, informó la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz.
La funcionaria pidió reforzar de manera inmediata la presencia de la Fuerza Pública y planteó incluso la posibilidad de establecer un toque de queda mientras se controla la situación. El episodio se produjo en medio de una escalada de ataques registrados en distintos departamentos de Colombia.
Según informó Matiz, el ataque contra la alcaldía de Rioblanco provocó daños en el edificio y generó una fuerte preocupación entre los habitantes del municipio. La gobernadora señaló a grupos armados ilegales como posibles responsables, debido a que en esa región tienen presencia disidencias de las FARC.
"En este momento lo urgente es proteger la vida", afirmó la gobernadora, quien reclamó medidas inmediatas para garantizar la seguridad de los habitantes.
Videos difundidos por la funcionaria muestran humo saliendo de una de las fachadas del edificio municipal. En otras imágenes también pueden escucharse disparos efectuados durante el episodio.
Matiz sostuvo que los responsables buscan generar temor entre la población y alterar la tranquilidad de los habitantes. "No vamos a permitir que sus acciones sometan a la ciudadanía", afirmó.

La alcaldía de Rioblanco fue atacada con drones y disparos en un nuevo episodio de violencia en el centro de Colombia.
El ataque contra la alcaldía de Rioblanco se produjo en un contexto de creciente violencia en Colombia, con ataques, hostigamientos y explosivos registrados en distintos puntos del territorio nacional.
La Defensoría del Pueblo advirtió sobre hechos violentos ocurridos entre el viernes y el sábado en los departamentos de Cauca, Nariño, Cesar, Antioquia, Tolima, Huila, Arauca, Caldas, Bolívar, Meta y Guaviare.
El organismo pidió adoptar medidas para prevenir nuevos atentados y proteger a la población civil frente a la actividad de grupos armados ilegales.
La situación genera especial preocupación debido al uso creciente de drones para lanzar explosivos contra objetivos militares y policiales, una modalidad que representa un desafío adicional para las fuerzas de seguridad.
Uno de los episodios más graves ocurrió en San Roque, departamento de Cesar, donde un puesto policial fue atacado con explosivos lanzados desde drones.
El ataque provocó la muerte del subintendente Argemiro Rodelo Canchila, de 43 años, quien llevaba 18 años de servicio en la Policía de Colombia.
El episodio forma parte de una serie de ataques registrados en diferentes regiones del país y se produjo apenas un día después de la investidura de Abelardo de la Espriella como nuevo presidente de Colombia.
La sucesión de ataques representa uno de los primeros desafíos de seguridad para el Gobierno de Abelardo de la Espriella, que asumió la Presidencia en medio de un escenario marcado por la actividad de grupos armados y el uso de nuevas modalidades de ataque.
El atentado contra la alcaldía de Rioblanco vuelve a poner en el centro del debate la capacidad del Estado para garantizar la seguridad en regiones donde operan estructuras armadas ilegales.
La utilización de drones y explosivos demuestra la capacidad de los grupos armados para adaptar sus métodos y atacar objetivos públicos y de seguridad. Para el nuevo Gobierno colombiano, contener esta escalada será clave para evitar que la violencia se extienda y afecte a las instituciones y a la población civil.
El ataque a la alcaldía de Rioblanco, además, muestra que la violencia no se limita a enfrentamientos con las fuerzas de seguridad, sino que también puede alcanzar edificios públicos y espacios institucionales.
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