04/08/2026
Una ola de violencia ligada al crimen organizado sacude a Bolivia. En los últimos cinco días, nueve personas fueron asesinadas en el departamento de Santa Cruz, incluida un efectivo policial, en hechos que el Gobierno atribuye a la disputa entre las mafias brasileñas Primeiro Comando da Capital (PCC) y Comando Vermelho por el control de corredores utilizados para el tráfico de cocaína.
Los episodios de violencia se concentraron principalmente en las inmediaciones de San Matías, una localidad fronteriza con Brasil. Entre los hechos registrados se encuentran el asesinato de cuatro personas en una hacienda, el hallazgo de dos cuerpos decapitados cerca de una carretera y otros tres homicidios, entre ellos el de un integrante de la Policía boliviana.
Según el Ministerio de Gobierno, los crímenes fueron perpetrados por sicarios vinculados a las dos principales organizaciones criminales de Brasil, que mantienen una disputa por el control de las rutas utilizadas para sacar droga hacia mercados internacionales.
El ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, aseguró que el conflicto responde a la lucha por un corredor estratégico para el narcotráfico y confirmó que el Ejecutivo reforzó las tareas de seguridad en la región.
El Gobierno boliviano sostiene que el PCC y Comando Vermelho incrementaron su presencia en territorio nacional en los últimos años, aprovechando la cercanía con la frontera brasileña y las rutas utilizadas para el tráfico de estupefacientes.
Ambas organizaciones fueron declaradas grupos terroristas por Estados Unidos en mayo de este año, en medio de una creciente preocupación internacional por su expansión en América del Sur.
Desde la asunción del presidente Rodrigo Paz, en noviembre pasado, las autoridades informaron la captura y expulsión de 17 presuntos líderes de organizaciones criminales internacionales, entre ellos el narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, extraditado posteriormente a Estados Unidos.
Además, el Ministerio de Gobierno informó el decomiso de 58 aeronaves, más de 360 inmuebles, cerca de 300 toneladas de cocaína y marihuana, así como la destrucción de 190 pistas clandestinas utilizadas por redes del narcotráfico.

Bolivia reforzó la seguridad en Santa Cruz tras una ola de asesinatos vinculada a la disputa entre las mafias brasileñas PCC y Comando Vermelho por el control de rutas del narcotráfico.
Como respuesta a la escalada de violencia, unos 250 efectivos policiales fueron desplegados en San Matías para reforzar la seguridad y contener el avance de las organizaciones criminales.
Asimismo, el Gobierno anunció que la Policía Federal de Brasil instalará oficinas en Bolivia para fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra el crimen organizado transnacional.
En paralelo, autoridades del departamento de Santa Cruz reclamaron al Ejecutivo nacional la implementación de nuevas medidas preventivas para evitar que la violencia continúe expandiéndose en la región.
La escalada de homicidios pone de manifiesto el creciente desafío que representa la expansión de organizaciones criminales internacionales en Bolivia. La disputa por las rutas del narcotráfico no solo incrementa la violencia en las zonas fronterizas, sino que también obliga al Estado a reforzar la cooperación con países vecinos y a profundizar las estrategias de seguridad para contener el avance de estas estructuras delictivas.
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